ESUFA exaltó la excelencia de los nuevos suboficiales del Ejercito
La Fuerza Aérea Colombiana acompañó la ceremonia de ascenso al grado de cabo tercero de los integrantes del Curso de Suboficiales N.º 114, realizada en el Campo de Paradas Batalla de Boyacá del Fuerte Militar de Tolemaida, escenario en el que se reconoció el esfuerzo, la disciplina y la excelencia de quienes culminaron satisfactoriamente su proceso de formación militar.
En representación de la Escuela de Suboficiales “Capitán Andrés M. Díaz”, el Técnico Jefe Álvaro Hernando Meléndez Quintero, participó en este significativo acto protocolario, imponiendo la medalla de la Escuela a los alumnos escalafonados que ocuparon los primeros puestos de los cursos ordinario y extraordinario.
Esta distinción representa el reconocimiento a la excelencia, el mérito, la disciplina y el compromiso demostrado durante el proceso de formación. La imposición de la medalla por parte de las diferentes Fuerzas constituye una tradición de reconocimiento a los alumnos que, gracias a su desempeño integral, se destacan entre sus compañeros y se convierten en ejemplo de liderazgo y vocación de servicio.
Durante la ceremonia, los nuevos cabos terceros recibieron el reconocimiento que los acredita como integrantes del cuerpo de suboficiales del Ejército Nacional, luego de culminar un exigente proceso de formación militar, académica y ética, que los prepara para asumir nuevas responsabilidades al servicio de Colombia.
La presencia de la Fuerza Aérea Colombiana, a través de la Escuela de Suboficiales “Capitán Andrés M. Díaz”, reafirma los lazos de integración, cooperación y fraternidad entre las Fuerzas Militares, así como el compromiso permanente con la formación de hombres y mujeres íntegros, líderes y comprometidos con la defensa de la Nación.
Para la Escuela de Suboficiales “Capitán Andrés M. Díaz”, participar en este tipo de ceremonias representa una oportunidad para exaltar el mérito y reconocer a quienes, mediante su esfuerzo y dedicación, alcanzaron los más altos resultados dentro de su proceso de formación. La imposición de la medalla de la Escuela a los primeros puestos de los cursos ordinario y extraordinario se convirtió así en un símbolo de reconocimiento al mérito y a la excelencia, valores que unen a las Fuerzas Militares y que continuarán guiando a las nuevas generaciones de suboficiales al servicio de la patria.






