Egresados regresan a su alma máter y dejan huella en nuevas generaciones
La Escuela de Suboficiales Capitán Andrés M. Díaz recibió la visita de los cursos 65 de técnicos aeronáuticos y 34 de infantería de aviación, quienes regresaron a este centro de formación tras 35 años, dejando a su paso un recuerdo significativo y reafirmando su vínculo con la institución. Para los egresados, volver a la Escuela representó un momento profundamente emotivo, al reencontrarse con el lugar donde iniciaron su formación militar.
La jornada inició con una calle de honor y una ofrenda floral, actos que marcaron el carácter solemne del encuentro. En compañía de sus familias, los visitantes vivieron instantes de orgullo y nostalgia. Posteriormente, disfrutaron de una presentación de los **Halcones Dorados**, destacada por su disciplina, precisión y coordinación.
En el Auditorio TJ. Zambrano se llevó a cabo la bienvenida oficial por parte de la Subdirección de la Escuela, quien presentó a los egresados los avances alcanzados en materia de procesos académicos, infraestructura y formación militar, evidenciando el crecimiento institucional.
“Dejando Huella” en las nuevas generaciones:
En el marco de la iniciativa “Dejando Huella”, los cursos 65 y 34 se unieron para brindar apoyo a la Distinguido Vanesa Morales Mejía, quien cursa su segundo año de formación y requería un computador para el desarrollo de su tesis de grado. La joven, oriunda de Santa Cruz de Mompox, Bolívar, es la menor de siete hermanos y la única integrante de su familia en la carrera militar.
Motivados por su destacado desempeño académico y ejemplo en el ámbito militar, los egresados conocieron su historia y decidieron apoyarla de manera voluntaria. Como resultado, le hicieron entrega de un computador portátil, mouse, audífonos y morral, herramientas que le permitirán culminar su proyecto de grado y avanzar hacia la obtención de su título en la tecnología en seguridad aeroportuaria , con el propósito de graduarse como aerotécnico.
Visiblemente emocionada, la mompoxina expresó su agradecimiento a los dos cursos por este gesto solidario, asegurando que esta acción quedará siempre en su memoria.
Con este tipo de iniciativas se ratifica el legado de los suboficiales en uso de buen retiro, quienes continúan dejando huella e impactando positivamente a las nuevas generaciones y a la Fuerza Aeroespacial Colombiana.






